Un juzgado penal ha dispuesto el archivo definitivo de una causa seguida contra nuestro cliente, quien venía siendo investigado por un presunto delito de falsedad documental en relación con un contrato de compraventa de un vehículo. La acusación sostenía que nuestro patrocinado había firmado un documento con datos falsos, lo cual podía conllevar graves consecuencias penales.
Sin embargo, desde la fase inicial del proceso, nuestra defensa detectó múltiples inconsistencias en las pruebas presentadas por la parte denunciante, así como irregularidades en las firmas y documentos que nunca fueron reconocidos por nuestro defendido.
Tras solicitar peritajes caligráficos, extraer el reporte de trámites de RENIEC y reunir declaraciones testificales clave, logramos demostrar que nuestro cliente fue víctima de una suplantación de identidad, realizada por terceros que utilizaron su documento de identidad sin autorización.
Gracias a la solidez de la estrategia jurídica y a una actuación técnica en todas las etapas del proceso, el Ministerio Público optó por no formalizar acusación y el Juzgado resolvió archivar definitivamente la causa, salvaguardando así el honor y la tranquilidad de nuestro cliente.
Desde nuestra firma reiteramos el compromiso con la defensa penal técnica, no solo en la representación de investigados, sino también en la protección de quienes son injustamente vinculados a hechos delictivos.












